La frecuencia cardiaca en reposo es el número de latidos por minuto cuando estás completamente tranquilo, idealmente medido durante el sueño. En adultos, suele situarse entre 50 y 70 latidos por minuto, y más baja en deportistas entrenados.
Por qué más bajo suele ser mejor
Un corazón eficiente bombea más sangre en cada latido, por lo que late con menos frecuencia en reposo. Una frecuencia cardiaca baja y estable es generalmente una buena señal cardiovascular. Por el contrario, una frecuencia que sube sin motivo puede indicar fatiga, deshidratación, exceso de alcohol o el inicio de una enfermedad.

Sigue la tendencia, no el número aislado
Al igual que la variabilidad cardiaca, lo que importa es tu tendencia personal. Un aumento de 5 a 10 latidos por encima de tu valor normal al despertar es una señal clara: tu cuerpo necesita recuperarse.
Cómo mejorarlo
El entrenamiento de resistencia regular, un buen sueño, una buena hidratación y la gestión del estrés reducen la frecuencia cardiaca en reposo con el tiempo. La KEORA Ring la mide por la noche, en el momento más fiable, y te avisa cuando se aleja de tu nivel habitual.
Tu corazón en reposo es un barómetro. Aprende a leer sus variaciones.