Todo el mundo se despierta por la noche, a menudo sin recordarlo, en la transición entre los ciclos de sueño. Lo que sí es un problema son los despertares largos y repetidos que te impiden volver a dormirte.
Las causas más frecuentes
- El alcohol: ayuda a conciliar el sueño rápido pero provoca despertares en la segunda mitad de la noche.
- La temperatura: una habitación demasiado cálida perturba el sueño profundo.
- El estrés: una mente en alerta te despierta e impide que vuelvas a dormirte.
- La cafeína tardía: permanece activo durante muchas horas.
- Las pantallas: la luz de la tarde retrasa y fragiliza el sueño.

Qué hacer en ese momento
Si no te duermes en quince minutos, no te quedes dando vueltas. Levántate, haz una actividad tranquila con luz tenue y vuelve a la cama cuando vuelva el sueño. Mantener la habitación fresca y oscura también ayuda.
Seguir tus despertares con KEORA
La KEORA Ring detecta tus fases de vigilia y las compara con tu tarde-noche. Ves si esa copa de vino o la habitación demasiado caliente realmente fragmentó tu noche. Si el estrés es la causa, descubre cómo gestionarlo en el día a día.
Una noche sin interrupciones no se decide: se construye, noche tras noche.