La cantidad de sueño ideal varía de una persona a otra. La mayoría de los adultos rinden mejor con entre 7 y 9 horas, pero un pequeño porcentaje necesita algo menos o algo más. Forzarte a dormir 8 horas cuando tu cuerpo solo pide 7 puede ser contraproducente, y lo mismo ocurre a la inversa.
La necesidad de sueño, algo personal
Tu necesidad depende de tu edad, tu genética, tu nivel de actividad y tu estado de salud. Una buena referencia: si te despiertas descansado sin alarma varios días seguidos, has encontrado tu duración ideal. La somnolencia diurna, la irritabilidad y los antojos son, por el contrario, señales de deuda de sueño.

¿Calidad o cantidad?
Siete horas de sueño bien estructurado valen más que nueve horas fragmentadas. Lo que importa es la eficiencia del sueño (el tiempo realmente dormido frente al tiempo en cama) y la proporción de sueño profundo y sueño REM. Para profundizar, lee nuestra guía sobre mejorar tu sueño profundo.
La deuda de sueño se puede recuperar
Una noche corta puede recuperarse, pero una deuda que se acumula durante la semana pesa sobre el humor, la concentración y el metabolismo. Es mejor la regularidad diaria que un gran recupero el fin de semana, que desplaza tu reloj interno.
Medir para encontrar tu duración ideal
La KEORA Ring registra tu tiempo de sueño real, su eficiencia y sus fases, noche tras noche. En pocas semanas, ves aparecer tu duración ideal, aquella en la que tu puntuación de recuperación es la mejor.
Tu cuerpo conoce sus necesidades. Solo tienes que escucharlo y medirlo.