El ayuno intermitente consiste en concentrar tus comidas en una ventana horaria (por ejemplo, 8 horas) y ayunar el resto del tiempo. La forma más habitual es el 16/8.
Lo que esperamos de ello
Al reducir la ventana de alimentación, muchas personas comen espontáneamente menos, lo que puede ayudar a controlar el peso. Algunos estudios también apuntan a beneficios para la sensibilidad a la insulina. El efecto suele venir tanto de la regularidad como del ayuno en sí.
Sus límites
El ayuno no tiene nada de mágico: la calidad de la alimentación sigue siendo determinante. Saltarse el desayuno para lanzarse a la comida ultraprocesada no aporta nada. Y no todo el mundo se siente bien con él.
Para quién no está recomendado
El ayuno intermitente no está indicado durante el embarazo, si tienes antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria, diabetes tratada o si eres adolescente, sin consejo médico. En caso de duda, consulta a un profesional de la salud.
Medir la respuesta
El ayuno, sobre todo por la noche, puede influir en sueño. La KEORA Ring te muestra cómo reacciona tu cuerpo, para que puedas ajustar en lugar de seguir una moda a ciegas.
El ritmo alimentario adecuado no es una moda, es el que te conviene a ti, demostrado por tu propio cuerpo.