A lo largo del día, tu temperatura corporal sigue un ritmo. Alcanza su punto máximo a última hora de la tarde, luego baja por la noche, lo que desencadena el sueño. Durante la noche se mantiene baja y vuelve a subir de madrugada para prepararte para despertar.
Por qué el frío favorece el sueño
El descenso de la temperatura corporal central es una señal poderosa para conciliar el sueño. Por eso, un dormitorio fresco (alrededor de 18 °C), una ducha tibia por la noche o tener las extremidades calientes (lo que ayuda al cuerpo a liberar calor) facilitan quedarse dormido.
La temperatura como señal de salud
Una subida inusual de tu temperatura nocturna puede anunciar el inicio de una infección, una noche de excesos o, en las mujeres, una fase del ciclo. Seguida en el tiempo, se convierte en un indicador precoz muy útil.
Temperatura y ciclo menstrual
Después de la ovulación, la temperatura basal sube ligeramente y se mantiene elevada hasta la regla. Este cambio térmico es lo que permite confirmar la ovulación a posteriori, una referencia fiable para entender mejor tu ciclo.
Medir tu temperatura con KEORA
La KEORA Ring mide tu temperatura cutánea cada noche y sigue las variaciones respecto a tu valor normal. Combinada con el sueño y variabilidad cardiaca, te alerta pronto cuando algo cambia.
Tu temperatura cuenta una historia que no sientes. Medirla es leerla.