Durante el esfuerzo, creas microlesiones y vacías tus reservas. Es en el descanso donde el cuerpo se repara, se fortalece y se adapta. Sin ese tiempo, la adaptación no ocurre y la fatiga se acumula.
¿Descanso total o activo?
Ambos tienen su lugar. El descanso total permite que tu cuerpo se recupere por completo. El descanso activo (caminar, ciclismo suave, movilidad) favorece la circulación sin añadir carga. Alternar entre los dos según tu nivel de fatiga es lo ideal.

Colocar bien los días de descanso
En lugar de una planificación rígida, escucha las señales: una VFC baja, una frecuencia cardiaca en reposo niveles elevados o un sueño deteriorado requieren un día más tranquilo.
Dosificar con KEORA
La KEORA Ring calcula cada mañana tu recuperación y te indica si el día se presta al esfuerzo o al descanso. Con esto evitas el sobreentrenamiento y progresar con más tranquilidad.
El descanso no es el enemigo del rendimiento. Es su condición.